Cirugía reconstructiva condrocutánea del ala nasal izquierda secundaria a escisión de hemangioma en la niñez

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Maria Fernanda Catalán Escobar
Carlos Villanueva Sáenz

Resumen

ANTECEDENTES: El uso de injertos cutáneos se conoce desde el año 3000 aC en la India, donde se hacía reconstrucción de narices mutiladas debido a traumatismos generados por castigos, en los que se utilizaba la piel de los glúteos. En el siglo XIV, en Italia, Brancas llevó a cabo un injerto de nariz de un esclavo a su amo; posteriormente Gaspare Tafliacozzi, considerado el padre de la cirugía plástica reconstructiva, publicó en 1597 la reparación de heridas faciales en soldados en combate.


CASO CLÍNICO: Paciente femenina de 21 años, con fototipo cutáneo IV según Fitzpatrick, que consultó por asimetría centrofacial secundaria a escisión de hemangioma cutáneo en la niñez. Se llevó a cabo la reconstrucción condrocutánea en la narina izquierda utilizando un injerto de espesor total de la base del hélice de la oreja derecha.


CONCLUSIONES: El injerto de espesor total es una técnica de reconstrucción que abarca las tres capas del ala nasal en un solo procedimiento; ofrece excelentes resultados estéticos, conserva la función y evita la contracción del tejido, lo que mejora la simetría facial.


PALABRAS CLAVE: Injertos cutáneos; cirugía plástica; cartílago.

Detalles del artículo

Sección
Casos Clínicos
Biografía del autor/a

Maria Fernanda Catalán Escobar

Médico y cirujano.

Carlos Villanueva Sáenz

Dermatólogo, cirujano dermato-oncólogo. Universidad de Guadalajara, Instituto Dermatológico de Jalisco Dr. José Barba Rubio. Máster en cirugía micrográfica de Mohs, Universidad Autónoma de Barcelona.