Tumor ulcerado del complejo areola-pezón en paciente adulta: distinguiendo entre lo benigno y lo maligno
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Resumen
Antecedentes: Las lesiones del complejo areola-pezón son frecuentes tanto en la atención de primer contacto como en la consulta dermatológica. Presentamos el caso de una lesión ulcerada que tras la evaluación histopatológica resultó corresponder a un fibroma laxo. Dichas tumoraciones son frecuentes en el cuello, axilas y áreas intertriginosas, pero su localización en el complejo areola-pezón es extremadamente rara. Son de crecimiento lento y naturaleza benigna. Suelen aparecer en mujeres en edad reproductiva, en terapia de reemplazo hormonal, con síndrome metabólico, obesidad y síndrome de ovario poliquístico.
Caso clínico: Paciente femenina de 30 años de edad, con antecedente de síndrome de ovario poliquístico, que presenta una lesión en la areola de 3 años de evolución. A la exploración se encontró una neoformación polipoide sobre la piel de la areola, bien delimitada y ulcerada, de 8 x 4 x 4 mm. A la dermatoscopia se observaron múltiples vasos superficiales de patrón polimorfo y zonas de ulceración sobre un fondo rosado. Sin evidencia de cambios en las mamas ni adenopatías axilares. La biopsia excisional reportó ulceración de la epidermis, infiltrado linfocítico difuso y un nódulo compuesto por fibras laxas de colágeno, concordante con el diagnóstico de fibroma del pezón con ulceración.
Conclusiones: El presente caso resalta la importancia de detectar a tiempo las lesiones malignas y a su vez evitar el sobretratamiento de las lesiones benignas del complejo areola-pezón. Los clínicos deben tener en cuenta al fibroma laxo al enfrentarse ante una lesión exofítica en esta localización.
Palabras clave: fibroma laxo, complejo areola-pezón, lesiones benignas de mama, dermatosis del pezón, mama